La historia detráss
del artista


Cómo comenzó

El pintor y bailarín Pablo Serna tiene muy mala memoria. No recuerda en qué año dejó su natal Ocampo, en el Estado de Tamaulipas, y llegó a Guadalajara a estudiar artes plásticas y danza.


Sin embargo, lo que no olvida son aquellas imágenes impresas en su cerebro de su pueblito natal, como él lo llama.


De ese bagaje quedaron imágenes y movimientos del ambiente de pueblo que permanecen en su cerebro y de que, en el fondo, danza y pintura, el Serna pintor, el Serna bailarín, son la misma persona.

Su formación

Serna es un artista polifacético. Estudió en el grupo Integración de la Universidad de Guadalajara - donde fue alumno de Onésimo González y del cual fue director durante diez años-. Asistió a la Academia de la Danza Mexicana en CDMX y bailó en la Prism Dance Company, en Vancouver, Canadá. Además es egresado de la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Guadalajara.

Estudió con el maestro Jules Walton, posteriormente en la Academia del Ballet de Londres en Guadalajara con la maestra Luisa María Silvera; tiempo después ingresó en la Academia de la Danza Mexicana, en el extranjero ingresó como bailarín huésped en Vancouver, Canada.

La propuesta

Serna combina la danza con la creación de obra plástica. En ésta, señala, “más que representar la naturaleza, trato de expresar su esencia. Las flores, las frutas, los animales y la gente solamente son la excusa para trascender la forma y llegar a la sustancia de las cosas. Es pretencioso, pero eso es lo que quiero”.


Pablo Serna es un bailarín, coreógrafo, maestro de danza y pintor, que ha sembrado una forma distinta de enseñar la danza y ha formado artistas completos en Jalisco, México.


Con 38 años de trayectoria en la danza, Pablo Serna se ha presentado en los más variados escenarios, “desde cárceles hasta la calle, primarias, secundarias, preparatorias y universidades, en los mejores teatros y en los carentes de todo, en los pueblos y ranchos, y ante campesinos”.